La reciente Ultramaratón de Santa Rosa volvió a poner en escena una disciplina que despierta cada vez mayor interés: correr durante horas, superar los 42 kilómetros y llevar la resistencia física y mental a niveles realmente exigentes.
Pero frente a este tipo de desafíos aparece una pregunta: ¿hacer una ultramaratón es saludable?
Para responderla, primero conviene separar dos conceptos que muchas veces se confunden: la práctica de actividad física para cuidar la salud y el deporte de alto rendimiento.
Salud y rendimiento no siempre buscan lo mismo
Realizar actividad física regularmente es uno de los pilares de una vida saludable. Mejora la salud cardiovascular, ayuda a mantener la masa muscular, favorece el metabolismo y tiene beneficios sobre la salud mental.
Pero cuando hablamos de ultramaratón entramos en otro terreno: el del rendimiento deportivo. Correr durante 6, 12 o 24 horas implica una exigencia fisiológica muy elevada y requiere años de entrenamiento, adaptación y planificación.
Por eso, completar una ultramaratón puede ser un excelente objetivo deportivo para una persona preparada, pero no es necesario entrenar o competir a estos niveles para obtener los beneficios de la actividad física sobre la salud.
La nutrición también cambia de objetivo
Desde la nutrición, no es lo mismo alimentarse para mantener un buen estado de salud que hacerlo para sostener un entrenamiento de varias horas y competir en una prueba de ultradistancia.
En estos casos, la preparación nutricional comienza mucho antes de la competencia e implica asegurar suficiente energía, hidratos de carbono, proteínas y micronutrientes, además de entrenar la estrategia de alimentación e hidratación durante la carrera.
En pruebas tan prolongadas, comer y beber no son detalles: forman parte del rendimiento y también de la seguridad del atleta.
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No olvidemos la masa muscular
Cuando hablamos de resistencia solemos pensar en el corazón y los pulmones, pero preservar la masa muscular también es fundamental.
Un entrenamiento de gran volumen acompañado de una alimentación insuficiente, especialmente en energía y proteínas, puede favorecer pérdida de masa muscular, fatiga y una recuperación deficiente. Por eso, el entrenamiento de fuerza y una alimentación adecuada deberían formar parte de la preparación.
Entonces, ¿es saludable?
Para una persona entrenada, evaluada y correctamente preparada, una ultramaratón puede formar parte de un estilo de vida activo y ser un desafío deportivo saludable.
Pero no deberíamos convertir la distancia recorrida en una medida de salud. Correr 100 kilómetros no hace que alguien sea necesariamente más saludable que quien corre 10, anda en bicicleta, entrena fuerza o simplemente mantiene una vida físicamente activa.
El objetivo de la actividad física es cuidar nuestra salud. El objetivo del alto rendimiento es llevar nuestras capacidades al máximo. Pueden encontrarse, pero no son lo mismo.
Juan Pablo Bruno Lic. en Nutrición (mn 7292 mp 2818) Especialista en nutrición deportiva, recomposición corporal y hábitos saludables.
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