Desde #LPN insistimos en la importancia de prevenir enfermedades y promover un estilo de vida saludable en el camino hacia un buen envejecer.
El envejecimiento es un proceso único, permanente y propio del ciclo vital de cada persona; una realidad que hoy se confirma con una tendencia creciente hacia el cuidado de la salud, donde las personas abandonan la antigua pasividad terapéutica y asumen un rol activo.
Como consecuencia de este fenómeno, ha aumentado la demanda de asistencia relacionada con el cuidado personal y se ha potenciado la oferta de alternativas terapéuticas.
El problema es que, al calor de las redes sociales, han surgido recetas universales, modas y suplementaciones sin control. Hoy, la nueva tendencia es la autogestión de terapias, lo que genera marcadas controversias en las ciencias de la salud.
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Muchas personas sin criterios básicos de selección, combinan tratamientos tradicionales con nuevas propuestas del mercado. Compran promesas de cuidados eficientes y envejecimiento pleno que conllevan riesgos implícitos, enfrentándose al dilema de aceptar el destino biológico o recurrir a intervenciones que buscan desafiarlo.
Así, la suplementación que promete abordar la vejez como una condición tratable, se contradice con la medicina tradicional, que alerta sobre la falta de evidencia científica, respaldada por estudios comparativos.
La visión médica defiende el equilibrio interno en relación con el medio (homeostasis) como el eje de la salud, y desestima las intervenciones que buscan modificar el reloj biológico. Con sólidos argumentos científicos advierten que estas prótesis químicas pueden anular la capacidad natural de adaptación al entorno.
Por otro lado, los defensores de la suplementación argumentan que esta modalidad es esencial para cubrir deficiencias nutricionales, optimizar la salud celular y mejorar el rendimiento físico. Bajo enfoques holísticos, proponen personalizar la nutrición, combatir el estrés oxidativo y fortalecer el sistema inmunológico.
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¿Vivir más a cualquier costo?
La pregunta crucial es si deseamos vivir más años cualquier costo y si podemos retrasar lo inevitable mediante una dependencia crónica de sustancias externas
Más allá de la controversia entre lo natural y lo artificial, es necesario reforzar las conductas individuales de autocuidado con criterio de realidad.
Los pilares fundamentales siguen siendo los mismos:
•Ejercicio físico reglados, actividad aeróbica gradual e individualizada.
•Nutrición, hidratación y mantener hábitos saludables sostenibles en el tiempo.
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•Asesoramiento profesional. La guía de profesionales acreditados en salud es vital. Ninguna tendencia de Internet reemplaza a un especialista.
No hay que temerle a la vejez. Hay que gestionarla y prepararse para ella desde edades tempranas.
Debemos reforzar la autonomía personal, aceptar las diferentes etapas de la vida y alejarnos de las dependencias mágicas. Envejecer es inevitable, pero la forma en que lo hacemos es, en gran medida, una decisión que empezamos a tomar hoy.
Lic. Gustavo Gheller es Fisioterapeuta, Lic. en Kinesiología y Fisiatría, especialista en Kinefisiatría Crítica, diplomado en Kinesiología del Trabajo, Ocupacional y Laboral g.gheller@hotmail.com
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